miércoles 2 de abril de 2008

HORROSRÓSCOPO

HORRORÓSCOPO


Aries ( 21 marzo-20 abril)

FAMILIA: En pocas palabras, pídeles ayuda (clases particulares o lo que sea), aunque para lo que va a servir a estas alturas…

AMIGOS: Hasta ellos hacen chuletas mejor que tú. Diría que aprendas de ellos… no por las chuletas, sino en que hagas las cosas bien. Alardea de lo que puedas, pero no mucho porque luego irán ellos y te darás cuenta de que te has quedado en nada…

NOTAS: No haces más que empeorar. En las recuperaciones puede que tengas más suerte…


Tauro (21 abril- 21 mayo)

FAMILIA: Estarás de mala uva con ellos, sobretodo con tus hermanos pequeños que no pararán de sacarte de tus casillas…

AMIGOS: Te pelearás con ellos, pero puedes reconciliarte si te das cuenta de que el problema eres tú. Tu novio/a te dejará por otro/a más listo/a , "no es que sea muy difícil" que digamos…

NOTAS: Intenta hacerle la pelota a los profesores, a ver si te quitan algo pero, aún así, tu nota no cambiará mucho…



Géminis (22 mayo-21 junio)

FAMILIA: No intentes hacer ningún tipo de chantaje o peloteo a tu familia, ya que el chantaje te lo devolverán duplicado.

AMIGOS: Yo diría que en vez de amigos tienes enemigos. Uno de ellos es el traidor, Búscalo…

NOTAS: Estás tan pendiente de otras cosas que se te olvidará estudiar.


Cáncer (21 junio- 23 julio)

FAMILIA: Tu hermano, "para variar", no parará de decirte lo que debes hacer y te molestará, "para variar".

AMIGOS: Sobrevivirás, por poco, pero sobrevivirás porque se pondrán muy pesados contigo…

NOTAS: Quizás apruebes alguna, pero no te hagas ilusiones…



Leo (24 julio- 23 agosto)

FAMILIA: Tus hermanos te pondrán de quicio. No pienses en tener un ratito para ti porque parecerá que te acosan.

AMIGOS: De novios/as te puedes ir olvidando. Aprueba alguna en tu vida para ganarte algo de intimidad, aunque te veo muy mal.

NOTAS: Puff!!!… qué mal te veo… será mejor que en cuanto cojas tus notas ... huyas…





Virgo (24 agosto-23 septiembre)

FAMILIA: Espía un poco a tu hermano porque intentará hacerte la vida imposible…

AMIGOS: Con ellos irás bien "dentro de un límite". Con los ligues no tendrás ninguna suerte.

NOTAS: Tendrás el doble de suerte que con los ligues. Si con los ligues tu suerte es nada, con las notas tu suerte es nada de nada…



Libra (24 septiembre- 23 octubre)


FAMILIA: Será mejor que calles porque la tendrán liada contigo durante cierto tiempo…

AMIGOS: Te dirá el/la novio/a que si cateas más que él/ella, te dejará. No es ninguna broma, empieza a estudiar aunque sea por primera vez en tu vida…

NOTAS: Tienes que esforzarte muchííííísimo para que tu novio/a no te deje. Yo te apoyo aunque el apoyo sirve de poco…



Escorpio (24 octubre-22 noviembre)


FAMILIA: Preocúpate de saber lo que les pasa contigo…

AMIGOS: Durante un tiempo estarás castigado sin verlos, pero podrás llamarlos por teléfono (si te dejan).

NOTAS: Si tienes clases particulares, aprovéchalas, sino, mal te veo…



Sagitario (23 noviembre-21 diciembre)


FAMILIA: Tus notas bajan por momentos y lo sabes. Prepáralos para que no te riñan demasiado.

AMIGOS: No es que te apoyen precisamente… es más, puede que te humillen.

NOTAS: No aprobarás ni a base de chuletas…



Capricornio (22 diciembre- 20 enero)

FAMILIA: No intentes escaparte de las cosas que te vienen encima. Tus hermanos se chivarán.

AMIGOS: Para decirlo rápido, los verás como mucho de lejos…

NOTAS: Sólo tienes que sumar las anteriores y el resultado dividirlo entre 10… dicho más corto, 0.


Acuario (21 enero- 19 febrero)

FAMILIA: Las cosas parecerán estar más tranquilas pero, no te confíes, porque el ambiente está bastante caldeado…

AMIGOS: De momento, irás mal mientras estés con ellos porque, entre juerga y juerga, no te deparará mucha suerte que digamos…

NOTAS: Por culpa de las juergas, fiestas y demás, los estudios te fallarán estrepitósamente y sin que tengas posibilidad alguna de hacer recuperaciones…



Piscis (20 febrero-20 marzo)

FAMILIA: No hagas chistes ni pantomimas, estarán enfadadoscontigo. Hacer eso sería echar más leña al fuego. Pregúntate por qué están así.

AMIGOS: No trates de llamar la atención. Pensarían que eres un colgado y, posiblemente te aisles del resto de tu "colegas".

NOTAS: Lo tuyo no es tener un bache de mala suerte, sino un barranco entero. "Intenta amortiguar la caída", si puedes.


ABEL GUERRERO GARCÍA

ARTICULO ALUMNA

LA MUJER EN LA SOCIEDAD DE HOY

A la mujer siempre se le ha relacionado con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos.
Actualmente, está más incorporada al hacer diverso de la sociedad, reclamando los mismos derechos en el ámbito del trabajo que los hombres.
Pero, ¿esto se cumple en la mayoría de los casos? ¿Las mujeres, en general, tienen las mismas opciones laborales que los hombres? ¿Son recompensadas con los mismos salarios?
Éstas son las preguntas que se hacen cada vez más las españolas y españoles, resultando tal vez frustrados en determinadas ocasiones.
A día de hoy, en que el avance económico en nuestro país tiende a incrementarse, un gran porcentaje de mujeres trabajadoras se ven discriminadas al ejercer su oficio o profesión: no tienen los mismos derechos, pero sí los mismos deberes que los hombres, obteniendo a veces menor número de ingresos que éstos.
Están, desgraciadamente, en una situación complicada, aunque de no muy difícil solución.
Hay asociaciones que denuncian estas posiciones por parte de las empresas e industrias contratantes. Posiciones que perjudican el avance social de nuestra nación.
Hay que inculcar en las personas que la igualdad de sexos y el respeto mutuo son valores esenciales para una buena convivencia, y que hay que fomentar el reparto de trabajo del hogar entre el hombre y la mujer, haciéndolo así más llevadero y más justo.
Si conoces algún caso en el que la mujer esté considerada a menos, o eres tú misma la que lo sufres, no te calles y denúncialo.
Con tu testimonio puedes ayudar a concienciar a los demás, para que entre todos consigamos que nuestro mundo sea un mundo más igualitario.

María del Castillo García Romero.Lebrija, abril de 2.008

viernes 14 de marzo de 2008

QUERER ES PODER

QUERER ES PODER Chana Caro Gómez


Pensando cómo hacer la introducción, a esta sección de la revista, se me fue el pensamiento hacia el año 1973. Año que comencé a estudiar el Bachillerato Superior
En este Centro, El Instituto.

Como al empezar todos los cursos nos encontrábamos con algunos compañeros nuevos (por aquel entonces estudiaban aquí los chicos/as de Las Cabezas, Trebujena y El Cuervo - además de los de Lebrija -). Entre los nuevos se encontraba un chico lebrijano que es un claro ejemplo de “Querer es poder”.


Antonio Tejero Vidal era unos dos años mayor que el resto de la promoción. Esto quizá sería la razón por la que para algunos fuera un compañero nuevo, no había cursado los años anteriores con los demás.

El motivo de estar algo “atrasado” en los estudios no era que fuese un mal estudiante, sino que había tenido que abandonar para empezar a trabajar ya que en su casa hacía falta su ayuda económica.

Trabajó, y fue trabajando cuando sufrió un accidente por el que perdió el dedo pulgar, medio dedo índice y un poco del dedo corazón … ¡ Ya no servía para ese trabajo!. Esto sería fortuna para él y para su familia. Pero no, fue más bien un golpe de suerte, pues lo ocurrido tuvo como consecuencia que cobrara una baja por accidente con la que ayudar a su familia y además disponer de tiempo para poder volver a estudiar.

Estamos en 1973 y vuelve al Instituto, mayor que sus compañeros y como tal más maduro y más serio que el resto del alumnado.

Traía un objetivo claro: estudiar y llegar a ser médico (vocación que provenía de su estancia en el hospital cuando el accidente). Nosotros, los demás, todavía no nos habíamos planteado esas cuestiones tan serias. De ahí que sus comentarios nos resultaran un poco pedantes.

Pues bien sacó bastante bien su Bachillerato Superior. Sacó con buena nota la Selectividad (la primera vez que ésta se realizaba, era 1975) y se matriculó en Medicina.

A estas alturas del relato no resultará una sorpresa decir que hizo la carrera del tirón. Pero sí nos sorprendió a todos cuando nos contó que quería hacer la especialidad de Cirugía (recordad su minusvalía manual).

Se casó con una chica médico de Hispanoamérica y allí se fue, no sé si consiguió la especialidad, ni que ha sido de él, pero seguro que triunfó porque “Poder es querer”

Después de esta historia que nos ha servido como una larga introducción, os ofrecemos una entrevista de otro caso donde se demuestra que podemos llegar donde queramos.

Se trata de plasmar la trayectoria profesional de Domingo Sicilia Castro, antiguo alumno del Instituto, hoy día cirujano plástico que es entrevistado por su hija, Marta Sicilia Ganfornina alumna de 4ª ESO A




- ¿ Dónde trabajas?
- Estoy trabajando en el servicio de Cirugía Plástica y grandes quemados del Hospital Virgen del Rocío.

- ¿En qué consiste tu trabajo?

- Mi trabajo consiste en reparar o reconstruir diferentes zonas del cuerpo que han sufrido una deformidad o pérdida por diferentes causas: malformaciones congénitas, accidentes, tumores, etc…

- Háblame del premio que has recibido

- El premio ha sido un reconocimiento de Radio Lebrija como Lebrijano que ha destacado en la rama de la medicina.
El reconocimiento significa un premio al esfuerzo y dedicación a la medicina y cirugía plástica, especialmente en el área que más me gusta que es la microcirugía reconstructiva.

- ¿ Cuándo decidístes estudiar medicina?

- Desde pequeño había mostrado mucho interés en el estudio anatómicos y fue sobre los 15-16 años cuando comenzó un interés especial en la medicina.
En todo momento me había gustado la cirugía y entre las múltiples opciones la cirugía plástica por la amplitud y creatividad.

- ¿Cuánto años de estudio es la carrera de medicina?

- La medicina requiere 6 años, posteriormente preparar el examen MIR y la especialidad que se realiza durante 5 años.
Fui buen estudiante, sacando todos los cursos en los años.

- Y después la especialidad…

- La cirugía plástica es una especialidad muy poco conocida e injustamente catalogada en el sentido de una de sus facetas como es la cirugía estética.

- Dime un ejemplo de tu trabajo en el hospital

- En el entorno del hospital solo hay que poner unos ejemplos de la actividad cotidiana como son:
- reimplantar dedos amputados.
- Reconstruir la falta de la mama por cáncer.
- Tratamientos de las quemaduras y grandes pérdidas de sustancias.
-
- Háblame de tu época del instituto

- El instituto lo recuerdo que estaba en las zonas límites del pueblo y tenía unos jardines delante, un patio central y una nave larga donde distribuían las aulas en otro ala estaba el taller y en otro el gimnasio, no se parece en nada al actual.
Profesores que me acuerdo Luis : profesor de historia, Torrecillas de 1:profesor de Biología, Machuca: profesor de Física, Pérez Guajardo: profesor de Matemáticas entre recuerdo el castigo a toda la clase por que en un momento de bromas tiraron una zapatilla y cayeron el cuadro de Franco. También recuerdo con agrado los partidos de fútbol en los recreos que realizábamos con cualquier botellas de plástico.

- Cómo eras de alumno del instituto

- Era un buen alumno aunque pasé una mala época. Creo que fue en 4 de bachiller de entonces que tenía 14 años.
Yo estudiaba un poco todos los días, y en el fin de semana iba con mi padre a ayudarle en el taller

- ¿Te gustaría que yo estudiase medicina?

- Mi hija no me gustaría que estudiase medicina sino es por una vocación grande.

- Y por último a los jóvenes les diría que aprovechen las oportunidades que se les dan

Y para terminar esta sección nos cuentan, en primera persona, un ejemplo de última actualidad. Noelia López Vidal, antigua alumna, Maestra y Supermodelo 2007.



Cómo empezar mi propia biografía... Razón tiene quien dice que es más fácil hablar de los demás que de uno mismo...

Cursé mis estudios primarios y hasta 1º de la E.S.O. en el C.P. Ignacio Halcón y continué mi enseñanza en el I.E.S Virgen del Castillo. Siempre me han definido maestros y profesores como una chica responsable, educada, tímida, un poco pesimista y algo falta de confianza en mí misma.

Mi paso por el I.E.S Virgen del Castillo fue totalmente enriquecedor y positivo, aunque nada fácil; quizás por la edad y todo lo que ello conlleva: nuevas amistades, el primer chico en el que te fijas, esa etapa de la pubertad tan odiosa! Sobre todo cuando eres “distinta”por ejemplo por ser mas alta incluso que los chicos de la clase y la mayoría de los profesores, esos complejos frutos de la edad que con el paso del tiempo van desapareciendo, y a los que incluso ves que les puedes sacar partido!

En esos años fui consciente de la realidad de aquella frase que tanto me decían mis padres y que aún sigue sonando de vez en cuando… y es que “si quieres conseguir algo hay que trabajar por ello, en esta vida nadie regala nada”. Por primera vez me enfrentaba a la crueldad de los estudios! Tenía que aprobar todas las asignaturas para pasar limpia al siguiente curso, para aprobar tenia que dedicar horas y horas de estudio y realización de actividades, eso conlleva encerrarte en tu cuarto y no salir con las amigas o no ver esa teleserie que tanto te gusta… así es la vida!.

Horas de estudio y alguna que otra lágrima innecesaria a causa de los nervios dieron su fruto año tras año, sin olvidar los consejos de mis padres y por supuesto la ayuda y ánimos de la mayoría de mis profesores, a los que recuerdo con muchísimo cariño.


Eso de ser modelo y desfilar delante de tanta gente me daba mucha vergüenza, no sería capaz de soportar tantas miradas centradas en mí, en mis movimientos, en mi cara, en el diseño que llevara puesto… pero me lo propusieron con catorce años y me lancé, quise probar… y la satisfacción de estar sobre la pasarela sin apenas saber poner un pie delante del otro pudo con mi timidez y con todos mis prejuicios. Una sensación diferente, estaba muy nerviosa, pero no quería que la pasarela acabara… y no me importaría repetirlo algunas veces más a lo largo de mi vida.


Y así pasaron mis años de estudiante en el I.E.S. Virgen del Castillo, compaginando los estudios con algunos desfiles, la publicidad y alguna que otra sesión de fotos por Andalucía, siempre rechazando algún trabajo si me quitaba horas de estudio antes de algún examen. Me surgió la oportunidad de trasladarme con quince años a Madrid o Barcelona, con la finalidad de trabajar en moda a otro nivel mas serio y profesional, no se si hice bien o no al rechazar la oportunidad, pero actualmente puedo sentirme orgullosa de la educación que he recibido y de saber elegir y tener las cosas claras en cada momento.

Y de igual modo continuaron mis tres años de Facultad en Cádiz, tres años de mucho estudio y trabajos de moda, de conocer a gente estupenda y hacer grandes amistades y de finalizar mi vocación; conseguí llevarme bajo el brazo el titulo de Maestra especializada en Audición y Lenguaje y la satisfacción de haber ejercido como tal durantes los meses de practicas de cada curso. Y esto tuvo lugar en Junio de 2007.

Iba a continuar mi vida en Sevilla, estudiando interpretación de Lengua de Signos Española, estaba todo preparado: la matrícula, el piso… pero todo se interrumpió.
Decidí presentarme a un casting para un concurso de televisión, llamado Supermodelo, la verdad que no tenía ni idea de que iba, pero algunas personas me habían comentado eso del casting, que me presentara, que veían posibilidades en mí y que tras pasar por el concurso se me abrirían puertas a nivel profesional. La tarde del casting no tenía nada que hacer ya que dos semanas antes había finalizado mis estudios y decidí ir: vaqueros, camiseta, una cola y a Sevilla! A ver que pasa…

En el casting me hicieron desfilar dos veces, contestar en público a algunas preguntas y por ultimo desfilar con un gorro mexicano sobre el que colocaron cuatro huevos y no debía caer ninguno…la verdad que algo surrealista si que era todo! Me comunicaron ese mismo día que pasaba al siguiente casting, que se celebraría un mes después en Madrid… en Madrid!! Que ilusión viajar a Madrid en AVE, la primera vez que lo haría!

Y así sucesivamente, pruebas tras pruebas, casting tras casting, preguntas tras preguntas, viaje tras viaje… hasta que pasé el casting final y me informaron de que formaría parte de “SUPERMODELO 2007”, habiéndose quedado atrás 1300 niñas de toda España, para mí todo un logro.


Fueron pasando los tres meses que duraba el concurso, duros meses de trabajo, de pruebas sorprendentes, de dormir poco y de incomunicación con la familia, de nuevas experiencias jamás vividas en otras situaciones y totalmente gratificantes, meses de viajes, mi primer vuelo en avión!, de sueños hechos realidad ( desfilar en Cibeles, contrato en París, protagonista de un videoclip a nivel internacional)... y siempre teniendo en mente que la siguiente expulsada sería yo (Tenían razón mis profesores en eso de que soy algo pesimista).

Y una mañana me despierto en Madrid tras haber dormido tres horas, porque me espera un coche en el hotel para llevarme a la rueda de prensa, tenía que asimilarlo poco a poco, lo había conseguido, gracias a mi esfuerzo y a todo el cariño y el apoyo recibido de gente de toda España y sobre todo de mi ciudad, Lebrija: ¡Noelia López era la supermodelo 2007 y la representante española en Elite Model Look Internacional!. Para mí algo tan increíble como cierto.

Ahora viajo por toda España cada semana, tengo proyectos futuros a nivel internacional, sé que puedo viajar y moverme por el mundo sin miedo; que mis estudios y esas horas de encerrarme en mi habitación ahora dan su fruto y me abren puertas profesionalmente, que puedo enfrentarme con coherencia y seriedad a cualquier tipo de entrevista; que hay mucho por conocer, muchísimo que aprende. Pero sobre todo sé que tengo que disfrutar de cada momento y de cada oportunidad que la vida me ofrece, y que estas oportunidades nunca llegarían a mí si yo no fuese a por ellas… he aprendido que no hay nada imposible: QUERER ES PODER…

lunes 10 de marzo de 2008

FINALISTAS EN EL CONCURSO DEL NOMBRE DE LA REVISTA DEL INSTITUTO

GANADOR:

CASTILLO DE LETRAS (Eva García Granado, 3º ESO B)


FINALISTAS:

MI RINCONCITO (Mª Victoria González Piñero, 2º ESO C)
LA VOZ DE MI INSTITUTO (David Gallegos Cabello, 3º ESO B)
ENTÉRATE (Álvaro Vidal Tejero, 2º Bachillerato A)
VOZ Y VERDAD (Francisco Romero, 2º Bachillerato A)
DIARIO DE… ¿UN INSTITUTO? (José Antonio Rivas Jiménez, 2º Bachillerato A)
NUESTRA PALABRA (Mª José Jiménez Gómez, 2º Bachillerato A)
¡¡CUÉNTAME ALGO!! (Sergio López Marrufo, 2º Bachillerato B)
TU REVISTA, TU CULTURA (Antonio Pastuso Romero, 2º Bachillerato B)
LA VOZ DEL PASILLO (Esteban Velázquez Rodríguez, 2º Bachillerato C)
Famosas anónimas

Ángela Figuera, Alfonsina Storni, Ernestina de Champourcín, María Zambrano, Dulce Chacón… nombres que vagamente resuenan en nuestra mente, pero de los que no sabemos prácticamente nada. Famosas anónimas o anónimas famosas ¿qué más da? Mujeres dedicadas al arte, a las letras, a la cultura, de las que nada más que tenemos un nombre vacío de contenidos al pronunciarlo.
Pero todavía podemos ira más allá. ¿Qué sabemos de Rosalía de Castro, Cecilia Böhl de Faber o Gloria Fuertes? De una, que era gallega; de otra, que escribió bajo pseudónimo masculino (tal vez no sepamos ni eso); y de otra, que componía versos “tontos” para niños.
No es cuestión de hacer un alegato sobre el feminismo ni de buscar la paridad en el arte, es, simplemente, dar a cada uno el lugar que se merece y valorar a tantas artistas desconocidas con una producción considerable.
En otros tiempos, hablamos del siglo XVII, alguna mujer como Sor Juana Inés de la Cruz consagró su vida a la Iglesia para poder dedicarse a su verdadera vocación: la escritura. En el siglo XX ya no fue necesario el vínculo con la Iglesia ni el ocultarse tras un nombre de varón y, sin embargo, las mujeres han seguido siendo invisibles.
Ya lo dijo Gloria Fuertes en uno de sus interesantísimos y desconocidos poemas:
Los pájaros anidan en mis brazos,
en mis hombros, detrás de mis rodillas,
entre los senos tengo codornices,
los pájaros se creen que soy un árbol.
Una fuente se creen que soy los cisnes,
bajan y beben todos cuando hablo,
las ovejas me pisan cuando pasan,
y comen en mis dedos los gorriones;
se creen que soy tierra las hormigas
y los hombres se creen que no soy nada.

Los hombres (entiéndase como genérico o como masculino, da igual) se creen que no soy nada, acudimos a lo conocido porque esa nada nos es desconocida; ensalzamos al que ya es famoso, porque no podemos ensalzar a la que es nada; memorizamos versos o frases de aquellos que todos conocemos, porque de las que son nada, nada sabemos, y, sin embargo, no miramos más allá de nuestras narices para encontrar nuevas (o antiguas) e interesantes “nadas” o “nadies” que convertirlas en “Alguien”. Sugerentes propuestas artísticas de mujeres aún más sugerentes: Ángela Figuera, poetisa de posguerra, escritora de poesía social y coetánea de Blas de Otero y Gabriel Celaya; Alfonsina Storni, que trabajó como cajera, escribió con el pseudónimo Tao Lao y cuyos versos fueron protesta y reivindicación de libertad; Ernestina de Champourcín, casada con el poeta Juan José Domenchina y poeta intimista; María Zambrano, filósofa malagueña alumna de Ortega y Gasset; o Dulce Chacón, que murió en 2003, se opuso a la guerra de Irak e intentó desempolvar los expedientes de las ejecuciones durante el franquismo.
Y otras tantas muchas que, conocidas o desconocidas, nos siguen siendo anónimas. Recuperemos sus voces y démosles su lugar.

Berta Ocaña

viernes 29 de febrero de 2008

Teresa de Calcuta


Nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu, (Skopje, Imperio Otomano, actual República de Macedonia, anteriormente, Albania; 26 de agosto de 1910 - Calcuta, India; 5 de septiembre de 1997, 87 años), religiosa católica célebre por su labor humanitaria en la India. Beatificada por el Papa Juan Pablo II en el año 2003.
Teresa de Calcuta, cuyo verdadero nombre era Agnes Gonxha Bojaxhiu hizo su Primera Comunión a la edad de cinco años y medio y recibió la
Confirmación en noviembre de 1916. Desde el día de su Primera Comunión mostró una gran devoción religiosa. En su formación religiosa, Gonxha fue asistida además por la Parroquia Jesuita del Sagrado Corazón, en la que ella estaba muy integrada. Cuando tenía dieciocho años,se hizo misionera. En Irlanda recibió el nombre de Hermana María Teresa. En el mes de diciembre inició su viaje hacia India, donde enseñó en la Escuela para chicas St. Mary. El 24 de mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión convirtiéndose en “esposa de Jesús” para “toda la eternidad”. Desde ese momento se la llamó Madre Teresa. Continuó a enseñar en St. Mary convirtiéndose en directora del centro en 1944. Al ser una persona de profunda oración y de arraigado amor por sus hermanas religiosas y por sus estudiantes, los veinte años que Madre Teresa transcurrió en Loreto estuvieron impregnados de profunda alegría. Caracterizada por su caridad, vivió su consagración a Jesús entre sus compañeras con fidelidad y alegría. En marzo de 1997, la Madre Teresa bendijo a su recién elegida sucesora como Superiora General. Después de encontrarse por última vez con el Papa, volvió a Calcuta donde transcurrió las últimas semanas de vida. El 5 de septiembre, la vida de Madre Teresa llegó a su fin.

José Antonio Dans Caballero 2º BTO A

Rosa Luxemburgo


1. Nacida bajo la autocracia zarista
De origen judío, esta luchadora proletaria nació el 5 de marzo de 1871 en Zamosc, ciudad próxima a Lublin, en Polonia oriental, entonces sometida al Imperio zarista. Era la hija pequeña en una familia de cinco hermanos, a quien una lesión mal atendida le dejó un defecto permanente en la cadera.
Aunque Zamosc era muy pobre y los judíos constituían el último eslabón en la jerarquía social, el abuelo de Rosa Luxemburgo había fundado un próspero negocio de maderas y pudo pagar los estudios de sus hijos en los mejores institutos de Berlín. Su familia se desenvolvió en un ambiente muy culto, influenciado por los más avanzados escritores occidentales, especialmente alemanes. Muy allegado a ellos era el poeta sefardí León Pérez, agitador contra el zarismo y defensor del nacionalismo polaco. Polonia pugnaba por sobrevivir repartida y dividida por dos grandes naciones, como Alemania y Rusia, aunque en medio de una opresión asfixiante podía beneficiarse también de su proximidad a dos civilizaciones tan distintas y tan fructíferas. Ese crisol de influencias determinó el abierto contenido internacionalista que caracteriza la obra de Rosa Luxemburgo.
Cuando tenía tres años su familia se trasladó a Varsovia. En el colegio estaba prohibido hablar polaco, aunque clandestinamente los jóvenes lo hacían como forma de protesta contra el intento de rusificación que trataba de desplegar el zarismo. Las escuelas eran un nido de agitación contra el absolutismo. Cuando terminó sus estudios se le negó la medalla de oro, pese a que todas sus calificaciones eran extraordinarias, a causa de su actividad clandestina.
En 1887 Rosa Luxemburgo, que sólo contaba entonces 16 años, ya era militante del Partido Revolucionario Socialista Proletariat y se relacionaba con los círculos obreros más conscientes. En aquella época Proletariat había sido prácticamente desmantelado. El zarismo había asesinado a los dirigentes obreros y gran parte de los cuadros de la organización se encontraban en prisión o deportados. Sólo grupos muy pequeños de conspiradores seguían manteniendo la llama de la resistencia. Formado en 1882, Proletariat tenía vínculos estrechos con los populistas rusos y en aquellas fechas, fruto de la dispersión, comenzó a cometer acciones armadas a la desesperada. Pero a diferencia de los populistas que
Lenin analizó en sus primeros escritos, Proletariat estaba claramente influido por el marxismo.
Pero pronto el movimiento obrero comenzó a resurgir de los rescoldos del terror zarista y en 1889 se creó el sindicato Federación de Trabajadores Polacos, en la que intervino Rosa Luxemburgo. Una huelga convocada en Lodz acabó con una horripilante masacre de 46 obreros asesinados por la guardia zarista, una de las peores de la historia. La persecución política llegó a Rosa Luxemburgo, que en 1889 tuvo que abandonar su país y cruzar la frontera clandestinamente.
Se refugió en Zurich, entonces un hervidero de revolucionarios de todas las latitudes. Allí estudió Filosofía, Ciencias Naturales, Matemáticas, Historia, Política y Economía, y conoció a Plejanov, Axelrod, Vera Zasulitch, Parvus y otros marxistas rusos, alemanes y polacos. Pero sobre todo, conoció a León Jogiches, como ella también marxista, judío y polaco, que sería su compañero para el resto de sus días, influyéndose recíprocamente.


2. La lucha ideológica entre los marxistas polacos
Jogiches disponía de una considerable fortuna, que puso a disposición de Axelrod y Plejanov para que pudieran desarrollar el partido socialdemócrata ruso, aunque acabó rompiendo pronto con ellos. Entonces Luxemburgo y Jogiches se dedicaron a reagrupar a las fuerzas revolucionarias polacas, y con Proletariat, la Federación de Trabajadores Polacos y dos grupos escindidos del PPS (Partido Socialista Polaco) crearon una nueva organización con las mismas siglas (Partido Socialista Polaco), que en 1893 comenzó a editar en París Sprawa Robotnizca (La Causa Obrera). El amplio informe del nuevo Partido a la
II Internacional fue redactado por ella.
Este informe demuestra ya una extraordinaria clarividencia política a la hora de trazar la línea política del Partido, que debía huir tanto del blanquismo como del reformismo. Ponía el acento en la lucha de masas y la necesidad de educarlas en el combate a través de la organización sindical y las reivindicaciones democráticas. Con sólo 22 años Rosa Luxemburgo demostraba ya una extraordinaria capacidad de análisis y un precoz instinto revolucionario.
Sin embargo, las tesis que sostenía ya entonces sobre la cuestión de las nacionalidades oprimidas y el derecho de autodeterminación, distaban de resultar correctas. En aquella época este problema era tremendamente complejo, y más en Polonia, un país que no solamente estaba ocupado sino que su independencia se enfrentaba a tres formidables enemigos como Alemania, Rusia y el Imperio Austro-Húngaro, que se la habían repartido. Rosa Luxemburgo no defendió nunca un principio único y universal para resolver este problema, sino que acudió siempre a soluciones tácticas y cambiantes en función de cada caso concreto. Sólo
Lenin desarrolló después acertadamente el principio de autodeterminación que, con la entrada en la fase imperialista del capitalismo, adquiría una importancia trascendental. No deja de ser significativo que Lenin, partícipe de una nación opresora, analizara la cuestión mucho mejor que Luxemburgo, originaria de una nación oprimida. El internacionalismo de la gran revolucionaria polaca la llevó en este punto a cometer un importante error estratégico, subestimando la energía nacionalista de amplias capas populares de Polonia. Ahora bien, incluso en sus errores Rosa Luxemburgo demostraba una gran capacidad de análisis y de aplicación creadora del marxismo, que no se limitaba a repetir frases hechas y que extraía del marxismo toda su energía revolucionaria.
La unión dentro del Partido Socialista no duró mucho. Instalados en el exilio de París en 1892, los dirigentes de Proletariat rectificaron y promovieron la consigna de la independencia de Polonia. Se desató una feroz lucha ideológica (pero por parte de sus adversarios también plagada de descalificaciones) que llegó hasta el Congreso de Zurich de la
II Internacional, donde Plejanov (y con él Engels) votó a favor de la independencia de Polonia, en contra de las tesis de Luxemburgo.
Se produjo la escisión, creando Luxemburgo el nuevo SDKP (Partido Socialdemócrata Polaco), opuesto a la independencia de Polonia. Todas las calumnias y los sucios intentos del PPS por expulsar al Partido Socialdemócrata de Luxemburgo de la
Internacional fracasaron, e incluso el nuevo partido obtuvo cierto éxito en el Congreso de Londres de 1896 al ganar una votación en contra de la independencia y a favor de la autodeterminación.
Mientras todo esto sucedía en el exilio, en el interior de Polonia la situación era bien distinta, con el movimiento obrero paralizado y ajeno a aquellas discusiones. Las organizaciones estaban desmanteladas y entre quienes se esforzaron por fortalecer al nuevo Partido Socialdemócrata destacó pronto uno de las gandes figuras del movimiento comunista internacional, Félix Dzherzinski, que logró agrupar a los marxistas lituanos con los polacos en un sólo partido, que adoptó las siglas SDKPL.


3. Traslado a Alemania
Por aquellas fechas comenzó a colaborar en Neue Zeit el influyente periódico dirigido por Kautsky, en el que sus artículos llamaron la atención de toda la socialdemocracia por su profundidad, el acopio de datos y la agudeza en la exposición, aunque jamás fue reconocida por los dirigentes del PPS, que siguieron lanzando ignominiosas acusaciones contra ella. Pero todo eso no impidió que con sus escritos alcanzara un enorme prestigio internacional, que la llevó a visitar Francia durante varios meses, en los que tuvo oportunidad de conocer a Jules Guesde, y Vaillant, el héroe de la Comuna de París.
Decidió instalarse en Alemania, que entonces era el corazón del movimiento obrero internacional y donde radicaba una parte importante del proletariado polaco. En mayo de 1898 se instaló en Berlín y contrajo un matrimonio de conveniencia con un alemán para cambiar su pasaporte ruso por el prusiano y poder así desarrollar actividades políticas (prohibidas a los extranjeros) y no correr tampoco el riesgo de ser extraditada a su país.
Fue destinada a Silesia por el SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) para agitar entre los mineros polacos, y entonces pudo comprobarse otra de las grandes cualidades de Luxemburgo: la oratoria, la capacidad de transmitir y llegar a las masas obreras con un mensaje claro y lleno de entusiasmo revolucionario. Los obreros de las minas le llevaban flores y le pedían que no se marchara, que se quedara con ellos para ayudarles en sus luchas. Se ganó la simpatía del máximo dirigente de la
II Internacional, Carlos Kautsky, con cuya familia mantuvo una amistad íntima, así como de otras figuras revolucionarias de la época, como Franz Mehring y August Babel, así como con Clara Zetkin, que inició los primeros análisis marxistas sobre la situación de la mujer trabajadora.
Por su triple condición de mujer, judía y extranjera, los problemas le persiguieron dentro de un partido, que ya entonces era el más numeroso y organizado del mundo, aunque no del todo limpio ni mucho menos. Tuvo numerosos roces en los que sacó a relucir su fuerte personalidad; no era de las que se callaba ni se doblegaba ante ningún santón, por más fama que tuviera. En una ocasión escribió replicando a los insultos de la redacción del influyente diario Vörwarts lo siguiente: Existen fundamentalmente dos tipos de seres vivos, los vertebrados que gracias a eso pueden andar y, en ocasiones correr, y los invertebrados, que solamente pueden reptar y vivir como parásitos. Así de vivo era su genio... Sólo tenía 27 años y ya se enfrentaba a la vieja guardia socialdemócrata, cargada de medallas, pero que empezaba a dar alarmantes muestras de esclerosis política.
Su estilo incisivo le costó multas gubernativas e incluso en junio de 1904 fue condenada a varios meses de prisión por injurias al rey.


4. La batalla contra el revisionismo
Dentro del SPD las tendencias reformistas se consolidaron y crecieron. Para combatirlas Rosa Luxemburgo escribió en 1899 Reforma social o revolución, una de sus obras fundamentales en la que, paralelamente a
Lenin, desarrolla la batalla contra el revisionismo moderno de Bernstein.
Las ideas entonces expuestas por Bernstein siguen siendo las mismas que toda laya de revisionistas, y traidores del movimiento obrero han seguido defendiendo hasta nuestros días. Todo lo que hoy en día oímos, ya fue formulado hace un siglo, y la historia lo ha refutado. Frente al parlamentarismo que embobaba a la socialdemocracia, Rosa Luxemburgo escribe: Es cierto que, formalmente, el parlamentarismo sirve para dar expresión a los intereses de toda la sociedad dentro de la organización estatal. Por otro lado, sin embargo, lo único que el parlamento permite manifestarse es a la sociedad capitalista, es decir, una sociedad en la que los intereses capitalistas son predominantes.
Por eso este libro es un material obligado de lectura y reflexión en las filas del movimiento obrero revolucionario. No se trata de otra cosa que de la defensa de la vigencia del marxismo, y en él están ya refutadas las mismas acusaciones que hoy se lanzan contra las ideas comunistas.
Luxemburgo no se opone a las reformas sociales sino que rechaza el argumento de que se puede llegar al socialismo a través de una reforma paulatina del capitalismo. Rosa Luxemburgo demuestra que la táctica revisionista supone una aceptación del sistema capitalista: Quien para transformar la sociedad se decide por el camino de la reforma legal, en lugar y en oposición a la conquista del Poder, no emprende, realmente, un camino más descansado, más seguro, aunque más largo, que conduce al mismo fin, sino que, al propio tiempo elige distinta meta; es decir, quiere, en lugar de la creación de un nuevo orden social, simples cambios, no esenciales, en la sociedad ya existente. Así, tanto de las concepciones políticas del revisionismo como de sus teorías económicas, llegamos a una misma conclusión: que no tienden, en el fondo, a la realización del orden socialista, sino simplemente a la reforma del orden capitalista; que no quieren la desaparición del sistema de salario, sino el más o el menos de explotación. En una palabra: pretenden la aminoración de los excesos capitalistas, pero no la destrucción del capitalismo mismo.
En contra de Bernstein y los revisionistas, que preveían un capitalismo organizado, pacífico y planificado, Rosa Luxemburgo anuncia la inevitabilidad de las crisis económicas y el gran alcance que iban a adquirir. Considera a los revisionistas como herederos de Kant, de Proudhon y de Lassalle, al tiempo que defiende que el desplome de todo el sistema capitalista es inevitable. Para ella el colapso inevitable del capitalismo es la piedra angular de la ciencia marxista, que poco a poco debe irse imponiendo sobre todos los errores utopistas pequeñoburgueses que le han precedido. Considera, además, que la ley del hundimiento inevitable del capitalismo forma parte de la tradición teórica de la socialdemocracia alemana y que, al separarse de ella, Bernstein la ha traicionado. La socialdemocracia siempre había pensado que el socialismo llegaría con una crisis general y aniquiladora, de que el capitalismo acabaría por sí solo y víctima de sus propias contradicciones.
Además diferencia muy agudamente las crisis iniciales del capitalismo producto de su crecimiento infantil con las crisis de decadencia que aún no han llegado pero que cabe esperar. Aquellas primeras crisis, decía Luxemburgo, derivan de la fase de expansión del capitalismo, mientras que las futuras van a ser crisis de envejecimiento y decrepitud. Esta genial aportación, que luego desarrollaría
Lenin, aparece por vez primera en Luxemburgo.
Los límites del capitalismo están en el mercado: el capitalismo no es capaz de una expansión ilimitada precisamente por esa falta de salidas a la producción, aunque llega a afirmar, lo que es bastante discutible, que bajo el capitalismo el intercambio domina la producción.
Luxemburgo trata de fundamentar la inviabilidad del capitalismo como modo de producción, aunque tomando en consideración contradicciones que por un lado son puramente objetivas y, por el otro, son secundarias y no pueden tener esa virtualidad. Pone al mismo nivel la contradicción entre la socialización de la producción y la privacidad de la apropiación, con la contradicción entre la producción y el consumo. Critica a Bernstein porque defiende la posibilidad de superación de las crisis por el capitalismo, cuando según ella la eliminación de las crisis supone la superación de la contradicción entre producción e intercambio. El capitalismo desaparecerá como consecuencia de la crisis de subconsumo. No habría crisis si la producción coincidiera con el mercado, si éste tuviera una capacidad de expansión ilimitada.
Hay también en esta obra otras importantes aportaciones que luego desarrollará también
Lenin, como la negación de que el monopolismo pueda resultar compatible, según decía Bernstein, con la progresiva democratización: A consecuencia del desarrollo de la economía mundial y la agudización y generalización de la lucha competitiva en el mercado mundial, el militarismo y la marina de guerra han pasado de ser instrumentos de la política mundial a llevar la voz cantante tanto en la vida interior como en la exterior de los grandes Estados. Y si la política mundial y el militarismo suponen una tendencia ascendente en el momento actual, en consecuencia la democracia burguesa se moverá en línea descendente.

5. La revolución de 1905
La revolución rusa de 1905 fue también la revolución polaca, que fue donde aparecieron sus primeros brotes. El domingo 22 de enero de 1905 la guardia zarista disparó contra una manifestación de 200.000 obreros en San Petersburgo matando a 2.000 de ellos e hiriendo a otros muchos. Como consecuencia de ello se produjo un levantamiento general en todo el imperio que se prolongó hasta diciembre, participando millones de obreros por primera vez en la historia.
El absolutismo, que simultáneamente estaba siendo derrotado por Japón en la guerra, se vio contra las cuerdas y mostró su vulnerabilidad ante el proletariado. En octubre se vio obligado a ceder, reconociendo algunos derechos políticos básicos y convocar elecciones.
Como suele ocurrir, la contundencia de los hechos zanjó una interminable discusión en el seno de la socialdemocracia rusa que, constituida como partido (POSDR) en 1898, se había escindido cinco años más tarde en varios grupos, entre ellos los bolcheviques y los menchviques. La revolución demostró que
Lenin tenía razón: el capitalismo se había desarrollado en Rusia, había que desatar una revolución democrático-burguesa contra el zarismo y esa tarea sólo la podía cumplimentar el proletariado.
En Alemania (y en la
II Internacional en general) sólo Rosa Luxemburgo se interesaba por las cuestiones rusas. Se interesa por la escisión en el POSDR y, estallada la revolución, escribe numerosos artículos y pronuncia conferencias ante los obreros alemanes, vivamente interesados por la suerte de sus compañeros de clase, mientras la burocracia del SPD miraba hacia los kadetes y los eseristas.
Los artículos y conferencias le cuestan una condena por incitación a la violencia y pasa una temporada en prisión. Al salir comprende que no basta con escribir sino que es imprescindible la intervención directa sobre el terreno, por lo que a finales de diciembre de 1905 se traslada clandestinamente a Varsovia, todavía en estado de guerra, con la tropa patrullando por la calle, los comercios cerrados, las reuniones prohibidas y las barricadas cerrando todos los accesos.
El 4 de marzo es detenida en Varsovia junto con León Jogiches aunque logró su libertad el 28 de junio a causa de su delicado estado de salud, y fue expulsada de Varsovia. Viajó entonces San Petersburgo y luego a Finlandia, donde escribió su obra Huelga de masas, partido y sindicatos, al calor de la experiencia de la revolución. En enero del año siguiente la autocracia zarista condenó a Jogiches por alta traición a ocho años de trabajos forzados, aunque logró huir de prisión en abril.


6. La discusión sobre el partido
La batalla contra el revisionismo dentro del SPD no acabó con la expulsión de Bernstein y los demás revisionistas del Partido. Ésta es la diferencia fundamental con Rusia y los bolcheviques, que no solamente rompieron de palabra, sino en los hechos, creando una auténtica organización revolucionaria.
En la escisión dentro del POSDR, Rosa Luxemburgo se mantuvo equidistante entre los mencheviques y los bolcheviques. Su concepción al respecto era diferente de la de éstos, a los que criticaba su centralismo a ultranza.
Luxemburgo asimilaba la postura bolchevique con la que anteriormente ella había criticado a Proletariat por blanquista. Este es uno de los errores más graves de su pensamiento, la idea imprecisa de la organización como proceso que está directamente enfrentada a la tesis leninista de la necesidad de un partido dirigente, organizado conforme a los principios del centralismo democrático.
Esta errónea tesis de Luxemburgo, tan difundida hoy día, desarma peligrosamente a la clase obrera, hasta el punto que la
Internacional Comunista se vio obligada a plantarle batalla otra vez en 1925 para desterrarla del seno de los partidos y evitar el espontaneísmo. La revolución rusa de 1917 fue posible porque fue dirigida por el Partido bolchevique, mientras que sólo unos meses después, la revolución alemana de 1919 fracasó porque no existía allí un partido de esas características: En el momento de la crisis -escribió Lenin- los obreros alemanes se han visto sin un partido verdaderamente revolucionario debido a la tardanza en hacer la escisión, debido a la maldita tradición de la ‘unidad’ con la banda de lacayos, venal (los Scheidemann, Legien, David y cía) y falta de carácter (los Kautsky, Hilferding y cía).
Era
Lenin y no Luxemburgo quien tenía razón también en este punto: no existe revolución sin una vanguardia comunista con una línea política adecuada que se ponga a la cabeza de la clase obrera, que mantenga una implacable lucha ideológica contra las desviaciones que van surgiendo por el camino, que preserve la vigilancia ideológica en el mismo interior de sus filas, que se fortalezca depurándose de los elementos oportunistas y al mismo tiempo se mantenga unido y disciplinado.
No eran esos los fundamentos de la socialdemocracia alemana, anclado en el burocratismo y sólo preocupado por los recuentos electorales. En el Congreso de 1904 Luxemburgo había logrado introducir, entre fuertes rechazos internos, la vía de la huelga general política, pero eran pocos los que estaban dispuestos a comprometerse con ella. Era evidente que el SPD había degenerado en el reformismo más ramplón, pero a diferencia de Rusia no había en Alemania una alternativa sólida porque aunque Luxemburgo apuntaba en la buena dirección, aún no había roto con ellos y carecía de un alternativa organizativa adecuada.


7. El imperialismo y la acumulación de capital
En 1906 el SPD crea una escuela para la formación ideológica de los obreros, en la que Luxemburgo se encargará de impartir lecciones de economía. Para ello redacta un esbozo, que no se conserva íntegro y cuyos restos se publicaron en forma de libro titulado Introducción a la Economía Política, donde expone con gran sencillez los fundamentos que
Marx había desarrollado en El Capital para que pudieran ser comprendidos por los cuadros del partido y los agitadores sindicales.
En 1913 se editó su libro La acumulación de capital, su obra teórica más importante y uno de los análisis clave del imperialismo moderno que, una vez más, suscitó una viva y violenta reacción de los jefes de la socialdemocracia alemana, viéndose ella obligada, a su vez, a defenderse escribiendo, ya en la cárcel, la Anticrítica.
El núcleo de la argumentación de Luxemburgo parte de los fundamentos que ya expusiera antes en Reforma social o revolución: el consumo determina la producción; como los capitalistas no consumen toda la plusvalía, esta acumulación engendra un subconsumo que no encuentra salida porque carece de demanda solvente; este subconsumo sólo se puede compensar con las ventas en el mercado exterior, en áreas al margen del capitalismo; por tanto, el capitalismo es un sistema económico que sólo puede funcionar si coexiste con regiones no capitalistas, porque la producción no encuentra compradores ni entre los obreros (ya que estos realizan el capital variable) ni entre los capitalistas (ya que éstos consumen sólo la parte de la plusvalía que no se acumula); hacen falta otras clases sociales situadas al margen de esas dos que completen la demanda; una vez que el capitalismo se extienda tanto que no tenga regiones vírgenes precapitalistas ni tampoco terceras personas que completen la demanda, se producirá el derrumbe. La causa del colapso, por tanto, es la la limitación de los mercados.
Luxemburgo, en realidad, está describiendo el proceso de expansión capitalista, la acumulación originaria de capital que se desarrolla a costa de las formas de producción precapitalistas, de la ruina de la pequeña producción agrícola y artesanal. En ella la coexistencia de esos dos modos de producción no se verifica necesariamente fuera de las fronteras, porque es posible la expansión interior, cuando existen regiones a las que aún no ha llegado el capitalismo. Desde el momento en que se agotan esos mercados precapitalistas, Luxemburgo no es capaz de explicar el funcionamiento del capitalismo, por qué éste se hunde irremisiblemente. Por eso su teoría es, a la vez, una teoría del imperialismo ya que no concibe el capitalismo sin esa búsqueda angustiosa de regiones vírgenes, sin burgueses ni proletarios, que le permitan sobrevivir. Las contradicciones del capitalismo le impelen a salir fuera de las fronteras, e incluso fuera del capitalismo mismo.
En estas ideas radica la fuente inspiradora de las modernas teorías tercermundistas del imperialismo. Lo que Luxemburgo demuestra es la imposibilidad del capitalismo, no su desmoronamiento. Es una posición similar también a las que se dieron entre los populistas rusos y que
Lenin ya había criticado años antes. A pesar de que Luxemburgo critica expresamente a populistas, incurre en sus mismos errores: las salidas exteriores son imprescindibles, así como otras clases sociales al margen del proletariado y la burguesía.
Para Luxemburgo es imprescindible una expansión del mercado para proseguir con la acumulación. En la polémica de Kautsky contra Tugan-Baranovski y Hilferding, que habían defendido la ley de Say, Luxemburgo reconoce expresamente que su opinión en este punto es la misma de Kautsky.
Luxemburgo parte de un error muy común en aquella época entre la socialdemocracia: partir de los esquemas de la reproducción capitalista del Libro II de El Capital y tomarlos por un modelo del funcionamiento real del capitalismo. Pero esos esquemas parten del supuesto simplificador de que no existe el mercado exterior y, por tanto, no se puede pretender demostrar a partir de ellos que el mercado exterior es imprescindible. Por otro lado, en dichos esquemas
Marx supone también que los intercambios se producen por su valor y que no existen transferencias encubiertas de valor a través de los precios de producción, que no obstante resulta característico del comercio internacional.
Afirma que el capitalismo llegará la bancarrota por dos vías: bien porque la expansión capitalista reduce cada vez los sectores no capitalistas y, en consecuencia, impide la acumulación, bien porque sin esperar a ese momento, el proletariado se levantará y acabará con el régimen del capital. Como afirma muy acertadamente, la lucha de clases es un mero reflejo ideológico de la necesidad histórica objetiva del socialismo, que resulta de la imposibilidad económica objetiva del capitalismo al llegar a una cierta altura de su desarrollo.


8. La ruptura con Kautsky
En 1910 se produce un grave altercado con Carlos Kautsky, que se negó a publicarle en artículo sobre la huelga general en Neue Zeit por censura de la dirección del SPD. El tema volvía ser tabú para los reformistas e incluso Kautsky, que había alabado antes el criterio de Luxemburgo, escribió un artículo criticándola de manera desairada. Otros medios socialdemócratas también se negaron a publicarlo. Luxemburgo rompe la relación personal y familiar que le unía a la familia Kautsky y, por supuesto, rompe políticamente con éste de manera definitiva, abriendo las tres alas del SPD: la revisionista, la revolucionaria y la centrista, en la que se instaló definitivamente Kautsky como un renegado del movimiento obrero.
En esta polémica con Kautsky, aunque indirectamente, intervino también
Lenin que, como ya había sucedido antes con Plejanov y Engels, tomó partido contra Rosa Luxemburgo, aunque no tardaría en darse cuenta de su error y rectificó públicamente. Luxemburgo fue la primera dentro del movimiento obrero en apercibirse de las torcidas posiciones que comenzaba a tomar Kautsky. La traición abierta de los revisionistas se estaba fraguando ya...
Alemania comenzaba a entrar abiertamente en la pugna colonial con las grandes potencias en Marruecos, los Balcanes y otras regiones del mundo, para lo que desató también el militarismo y el rearme de sus tropas. Luxemburgo comenzó a estudiar en profundizar las cuestiones militares y a escribir artículos contra una guerra ya previsible a todas luces.
La campaña contra ella arreció, no sólo en los medios más reaccionarios, sino también en las propias filas del SPD. Cuando preparaban a toda prisa una guerra de las más carniceras de la historia, Luxemburgo era presentada por la prensa como la polaca sanguinaria. Se le abrió un primer juicio por incitación a la insubordinación de las tropas. En el juicio dio muestras de valentía y arrojo: no se defendió sino que comenzó a acusar al belicismo alemán. El fiscal pidió un año de prisión y el encarcelamiento inmediato; la revolucionaria le espetó que si al fiscal le pidieran un año de cárcel huiría, pero ella no iba a echar a correr: podían encarcelarla o hacer con ella lo que quisieran porque no claudicaría jamás de sus convicciones.
Su condena levantó una oleada de indignación y sus conferencias estuvieron más concurridas que nunca. Se iniciaba así la denuncia del militarismo, el rearme y la guerra imperialista.
Publicó otro artículo sobre los malos tratos que los oficiales y mandos del ejército propinaban a los soldados, y se le abrió un nuevo proceso por injurias al ejército. Al juicio se presentaron 30.000 familiares de soldados que estaban dispuestos a acreditar la veracidad de los malos tratos. Esta vez no les quedó más remedio que retroceder...
En su denuncia del militarismo Rosa Luxemburgo encontró a un aliado fiel, uno de los pocos parlamentarios del SPD que se unió estrechamente a ella para siempre en la lucha: Carlos Liebknecht, hijo de Guillermo Liebknecht, uno de los fundadores de la socialdemocracia alemana. Carlos Liebknecht era abogado y había dirigido la sección juvenil de la
Internacional. Ya en 1906 había publicado un libro dedicado a la juventud titulado Militarismo y antimilitarismo. Al año siguiente fue condenado a un año y medio de cárcel por alta traición, algo que no se conocía desde hacía décadas en Alemania, lo que le dio un enorme prestigio. A la salida de la cárcel se incorporó a la dirección del SPD y fue elegido diputado en 1908.
Había otro punto de unión clave entre Luxemburgo y Liebknecht: el internacionalismo. Carlos Liebknecht trabajaba clandestinamente para los bolcheviques desde Alemania y defendió a los presos políticos rusos en el famoso proceso Königsberg, que se convirtió en una espectacular acusación pública de los bolcheviques contra la autocracia zarista. Se movía con un pie en los tribunales y los escaños parlamentarios y otro en la clandestinidad.
Para su rearme, Alemania necesitaba incrementar los presupuestos de guerra en el parlamento, por lo que el SPD no tardó en demostrar su colaboracionismo con los militaristas y votó a favor de ellos. Liebknecht votó también a favor, obligado por la dirección del partido.
Evidentemente la situación era intolerable.
Lenin hacía ya diez años que había roto con los oportunistas, pero los revolucionarios alemanes seguían manteniendo una unidad ficticia. La Internacional había dejado de existir de hecho. ¿Qué clase de internacionalismo era ese que llamaba a los obreros a asesinar a sus compañeros de clase en nombre de los apetitos coloniales de la burguesía? La unidad no se podía mantener, había que empezar a denunciar ya al propio SPD y crear una organización verdaderamente revolucionaria.
Hubo una segunda votación parlamentaria sobre el mismo tema para ampliar los presupuestos militares, y esta vez Liebknecht se quedó sólo con su voto contrario, de pie sobre su escaño, todo un símbolo. Pero símbolo de aislamiento entre los medios burgueses y bandera de lucha, al mismo tiempo, en las calles: había alguien que estaba dispuesto a enfrentarse al chovinismo feroz y a la carnicería.
En 1914 los dos revolucionarios crean el Frente Revolucionario Antibelicista y al año siguiente Luxemburgo comienza la edición de una revista al margen del partido: La Internacional. En torno a ella se agrupan los cuadros más honestos de la socialdemocracia, los revolucionarios inquebrantables, los militantes fieles hasta el final:
Clara Zetkin, Carlos Liebknecht, Franz Mehring y León Jogiches, entre otros.
Pero la reacción prohibe La Internacional, del que no se difunde más que su primer número, y cuando el 19 de febrero de 1915 Rosa Luxemburgo se apresta para acudir a Holanda para participar en una reunión internacional de mujeres en compañía de
Clara Zetkin, es detenida una vez más.
En prisión comienza la redacción los folletos Junius, criticados por
Lenin, así como la Anticrítica, una respuesta a quienes habían criticado su libro La acumulación de capital. Pero arrojó algo a la cabeza de un carcelero y fue sometida a aislamiento, incomunicada y nuevamente condenada por ello. En julio es detenida también Clara Zetkin y, con Liebknecht en el frente, el movimiento contra la guerra imperialista aparece descabezado.

9. Renace Espartaco
En enero de 1916 el sector antimperialista del SPD se agrupó como facción dentro del partido socialdemócrata bajo el nombre de Espartaco, en memoria del jefe de la rebelión de los esclavos romanos.
Un mes después Rosa Luxemburgo sale de la cárcel y redacta La crisis en la socialdemocracia, que se publica clandestinamente con el nombre de Junius. Indudablemente la socialdemocracia estaba crisis, pero Luxemburgo seguía sin comprender la necesidad de crear un partido nuevo. Seguía confiando en poder trabajar desde dentro de la socialdemocracia.
Reintegrada a la lucha revolucionaria, los espartaquistas convocan una manifestación contra la guerra el
Primero de Mayo en Berlín. Fue la primera demostración de oposición a la guerra. Se había dado el primer paso, pero durante la celebración de la misma, la policía detuvo a Liebknetcht. En medio de un gran escándalo y numerosas luchas, el Parlamento concedió el suplicatorio para que pudiera ser juzgado por un tribunal militar, que le condenó a cuatro años de cárcel. Sus palabras ante los verdugos merecen ser recordadas: Ningún general vistió nunca el uniforme con tanto honor como voy yo a vestir ahora el traje de presidiario. Los revolucionarios alemanes seguían dando muestras de coraje y determinación de seguir en la lucha ante el final.
El 10 de julio vuelve a ser detenida Rosa Luxemburgo y, tras ella,
Franz Mehring, el anciano dirigente socialdemócrata, amigo de Marx y Engels. Con ellos van a prisión también numerosos militantes espartaquistas, quedando el trabajo de la facción a cargo de León Jogiches, hasta que fue a su vez detenido en marzo de 1918.
Esta vez Luxemburgo no tendría juicio y permanecería indefinidamente secuestrada y trasladada de una cárcel a otra. En esa situación le llega el eco de
Octubre y escribe una obra La revolución rusa de la que sólo se conservan algunos fragmentos, publicados bastantes años después de su muerte. En ella encontramos expuestas muchas de las ideas que compartía con los leninistas y sigue atacando a los reformistas, que consideraban que la Revolución de Octubre era algo puramente nacional, un fenómeno local exclusivo de Rusia:
El partido de Lenin fue el único que comprendió el mandamiento y el deber de un partido auténticamente revolucionario, el único que aseguró el avance de la revolución gracias a la consigna: todo el poder al proletariado y al campesinado.
De esta forma han conseguido resolver los bolcheviques la cuestión famosa de la ‘mayoría del pueblo’, que atormenta como una pesadilla a los socialdemócratas alemanes. Discípulos fervientes del cretinismo parlamentario, se limitan a aplicar a la revolución las trivialidades de su casa cuna parlamentaria: si se quiere conseguir algo, hay que tener primero la mayoría. Lo mismo sucede con la revolución: primero tenemos que ser una ‘mayoría’. Sin embargo, la verdadera dialéctica de la revolución invierte el sentido de esa banalidad parlamentaria: no es la mayoría la que lleva a la táctica revolucionaria, sino la táctica revolucionaria la que lleva a la mayoría. Únicamente un partido que sabe dirigir, o sea, impulsar hacia delante, se gana a los seguidores en su avance [...] Los bolcheviques han mostrado poseer todo el honor y la capacidad de acción revolucionarios que han caracterizado a la socialdemocracia europea; su sublevación de octubre no ha sido solamente una salvación real de la revolución rusa, sino que ha sido, también, la salvación del honor del socialismo internacional.
Mientras tanto, en las calles la euforia inicial chovinista fue dejando paso a la desmoralización, al descontento, a las manifestaciones y a las huelgas. Fruto de esas primeras luchas espontáneas, se promulga el 20 de octubre una amnistía que permite a Liebknecht abandonar la cárcel, mientras Luxemburgo continuó en ella, ya que no había sido juzgada ni condenada.
La marina se amotinó y estalló una huelga general. En Kiel se constituyó el primer consejo de obreros y marinos de la flota de guerra, hasta que el movimiento insurreccional, empujado por el entusiasmo de la revolución rusa, se generaliza y llega a Berlín. El emperador abdica, el gobierno dimite y la socialdemocracia llega al poder para sofocar la rebelión y lograr que los obreros vuelvan a las fábricas. Desde la clandestinidad, Liebknecht se precipita y proclama la República socialista. Algunas cárceles son asaltadas; Jogiches es liberado por los obreros a punta de bayoneta y también Luxemburgo sale de su reclusión el 8 de noviembre.
A ella y a sus compañeros les quedaban sólo dos meses de vida y el estado de salud de Luxemburgo se había agravado preocupantemente, lo que no le impidió incorporarse a la lucha: Espero morir en mi puesto, en una batalla callejera o en una prisión, había dejado escrito. Los espartaquistas asaltan tres periódicos burgueses y en sus rotativas comienzan a editar de nuevo Bandera Roja el 18 de noviembre, con Luxemburgo como redactora-jefe.
Pero la socialdemocracia se reunió pronto con los jefes del ejército para diseñar el aplastamiento de la insurrección por la fuerza de las armas. No escatimaron ningún medio, desde la guerra sicológica en la prensa burguesa hasta el armamento de bandas de mercenarios y criminales. El 6 de diciembre la reacción pasó a la ofensiva: 200 mercenarios asaltaron la redacción de Bandera Roja y las manifestaciones comenzaron a ser tiroteadas. Al día siguiente Liebknecht fue detenido y cuando iba a ser asesinado logró escapar de sus captores.
Aún logró reunirse el Consejo de Obreros y Soldados el 16 de diciembre, pero en lugar de lanzarse al asalto del poder, se plegaron a las próximas elecciones. El contraste con la
Revolución de Octubre no podía ser más llamativo. ¿Qué estaba fallando en Alemania? ¿Qué la diferenciaba de Rusia? La única diferencia estaba clara: en Alemania no existía un partido bolchevique, la vanguardia, y quienes debían construirlo no habían comprendido su necesidad. Este fallo condujo al fracaso de la revolución y a la muerte de quienes habían cometido tan grave error.

10. La fundación del Partido Comunista alemán
Lejos de constituir un partido, Espartaco era un conglomerado de comités locales agrupados al calor de la
Revolución de Octubre y en torno a la lucha contra la guerra imperialista. No era ese Estado Mayor de la revolución, esa tropa disciplinada capaz de ponerse a la cabeza del movimiento y conducirlo a la victoria. Cuando en 1917 Kautsky fundó el Partido Socialdemócrata Independiente, Espartaco se unió a él como facción con su propio programa y su prensa. Seguían a remolque de los reformistas, amarrados a una organización que también formaba parte del gobierno reaccionario burgués.
Cuando los espartaquistas exigieron la celebración de un nuevo Congreso y los cabecillas socialdemócratas se negaron, actuaron por su cuenta: convocaron el Congreso y junto con un grupo próximo a los bolcheviques, crearon el KPD, el primer Partido Comunista, aunque también distaba mucho de constituir realmente una verdadera organización comunista cohesionada.
Era ya el 29 de diciembre de 1919, la reacción había pasado a la ofensiva y a los dirigentes del nuevo partido les quedaban sólo unos pocos días de vida. Los obreros estaban armados pero no estaban organizados ni entrenados para la lucha militar. La reacción asaltó la prensa revolucionaria y la sede del KPD, mientras señalaban a voces a los jefes de la insurrección para justificar su eliminación, ofreciendo una gran recompensa económica a quien los asesinara. Junto a Jogiches detuvieron a una militante a la que confundieron con Rosa Luxemburgo y la amenazaron claramente de muerte. Tanto Luxemburgo como Liebknecht fueron avisados del inminente peligro pero se negaron rotundamente a abandonar y a huir. Liebknecht pronunció una palabra, que luego se ha hecho famosa: ¡Trotzalledem!, ¡Adelante a pesar de todo!
Los acontecimientos se precipitaban. El 15 de enero fueron detenidos Carlos Leibknecht y Guillermo Pieck y, poco después, Rosa Luxemburgo. Los tres fueron trasladados al hotel Eden de Berlín. De ahí, a culatazos, Liebknecht fue introducido en un vehículo que tomó la carretera hacia la cárcel de Moabit, deteniéndose en un tramo oscuro y solitario de la misma. Le sacaron casi inconsciente del vehículo y le dispararon a quemarropa asesinándolo. Luego llevaron su cadáver a un centro asistencial donde lo dejaron como desconocido. La prensa dijo que murió al tratar de huir.
También a Rosa Luxemburgo la sacaron del hotel poco después y le destrozaron el cráneo de dos culatazos. Moribunda, su cuerpo fue arrojado dentro de un vehículo; otro mercenario le propinó un tercer golpe en la cabeza con su fusil y un teniente le dio el tiro de gracia, siendo su cadáver arrojado al Landwehrkanal, donde fue encontrado bastantes semanas después. La prensa dijo que había sido linchada por la multitud.
Pieck logró huir y continuó la lucha hasta fundar la República Democrática Alemana. Pero
Mehring, el veterano dirigente del proletariado alemán, no pudo superar la noticia y falleció. El 10 de marzo León Jogiches murió de los disparos de un carcelero al tratar de huir, dijo la prensa reaccionaria.
El camino al nazismo estaba abierto. La socialdemocracia había creado el precedente y enseñó el método para acabar con la revolución: asesinar a los dirigentes del proletariado, encarcelar a los más rebeldes, torturar e infundir pánico. La casa de Rosa Luxemburgo fue saqueada por la tropa y sus escritos arrojados a la hoguera. Cuando su cuerpo no había aparecido, los obreros aún confiaban en su regreso, en que aparecería viva para insuflarles nuevos ánimos y orientarles en sus batallas. Pero sólo apareció su cadáver horriblemente martirizado.
Luxemburgo, Liebknecht, Jogiches,
Mehring... son sólo los nombres más conocidos, los que abrieron el camino. Con ellos cayeron en las calles miles de obreros insurrectos, fusilados sin contemplaciones por mercenarios a sueldo de un burguesía ávida de riquezas. Otros muchos inauguraron los primeros campos de concentración, pero todavía hay una pintada en los muros de los barrios obreros alemanes que es muy comun: ¡Trotzalledem! Demuestran así que toda la sangre vertida no ha caido estérilmente y que otros han tomado el relevo en la lucha por una sociedad distinta, sin explotación y sin opresión.


11. El águila del proletariado internacional
Rosa Luxemburgo es la mujer cuyo papel en la lucha y en la elaboración teórica del comunismo ha sido más importante dentro de la historia del movimiento obrero internacional. Su extraordinaria inteligencia, empuje y capacidad -hablaba once idiomas- fueron razones para que pronto destacara como uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia internacional. Consagró su vida a la educación internacionalista del proletariado a través de artículos de prensa, conferencias, escuelas obreras e impresionantes discursos, en los que destacó como una agitadora brillante y apasionada. Sus escritos son una aguda defensa sin concesiones de la revolución proletaria y de la honestidad en el compromiso con el proletariado.
Lenin se refirió a ella como una representante destacada del proletariado revolucionario y del marxismo sin falsificaciones en su artículo, escrito en 1920, Una contribución a la historia de la cuestión de la dictadura. Con gran emoción Lenin escribió sobre ella: Aunque las águilas precipitándose desde lo alto, puedan volar más bajo que las gallinas, éstas por más que desplieguen sus alas, nunca pueden llegar a las nubes. Efectivamente, ninguno de los numerosas escritos de Rosa Luxemburgo son banales o superficiales; en todos ellos resplandece su propia personalidad, en todos ellos está acuñada su originalidad y su profundidad. Por eso desprenden una luz distinta y en ellos siempre se aportan puntos de vista novedosos, distintos, singulares.
En su obra Sobre algunas cuestiones de la historia del bolchevismo, escrita en 1931,
Stalin hizo el siguiente balance de la revolución en Alemania:
Naturalmente los izquierdistas en Alemania no tienen sólo en su haber serios errores. Hay también en su haber grandes y serios hechos revolucionarios. Me refiero a sus múltiples méritos y acciones revolucionarias en las cuestiones de política interior y, particularmente, de la lucha electoral, en las cuestiones de la lucha parlamentaria y extraparlamentaria, de la huelga general, de la guerra, la revolución de 1905 en Rusia, etc. Precisamente por esto los bolcheviques les tomaban en consideración como izquierdistas y les apoyaban, les empujaban adelante. Pero esto no desmiente, ni puede desmentir que los socialdemócratas de izquierda de Alemania tenían, al mismo tiempo, la contrapartida de múltiples errores políticos y teóricos graves; que no se habían liberado aún del lastre menchevique y necesitaban, por lo tanto, la crítica más severa por parte de los bolcheviques.
Las divergencias entre Rosa Luxemburgo y los bolcheviques se pueden resumir en cuatro apartados:

- la concepción del partido comunista como vanguardia y estado mayor del proletariado para impulsar la revolución.
- en Rosa Luxemburgo no existe la noción del imperialismo como una etapa superior del capitalismo.
- en Rosa Luxemburgo no existe el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas a diferencia de los bolcheviques, los espartaquistas alemanes tampoco tuvieron en cuenta al campesinado como fuerza revolucionaria.



Juan Manuel Marín García, 2º BTO A